Locurillas de adulto.

 

El paso del tiempo nos ayuda a madurar, crecemos por dentro y por fuera pero nunca hay de dejar morir el niño interior, ese pedacito de nuestro ser que nos permite aunque sea puntualmente a ver la vida de otro modo ,con humor ,de colores, desinhibirnos,  nos da la licencia de hacer locurillas sanas, pero no todos empleamos correctamente ese regresar al niño, algunas personas se tornan absurdas caricaturas de adulto con comportamientos ridículos incluso un niño se vería más  maduro que ellos en ese momento.

La expresión ´dejar salir el niño interior´es más bien disfrutar de situaciones dejándose llevar sin pararse a reflexionar, sin buscar porque, pero con la madurez del adulto que se és, sin dejar de lado la coherencia,no comportarse literalmente como un niño quedando en evidencia la necesidad de ser protagonista de una situación en la que no se es, liberando la parte menos grata de esa persona públicamente.

Transformarse en un personaje grotesco no equivale a ser mejor aceptado ni visto como alguien divertido con quien te apetecería compartir buenos ratos.

Dar y esperar nuevas oportunidades

 

Las personas huimos de nuestros miedos, los fantasmas que nos pueden limitar en el momento de dar pasos, de intentar explorar nuevos mundos, de intentar experiencias desconocidas, el temor al fracaso a cometer los mismos errores que en el pasado nos dañaron tanto pero ayudaron a forjar nuestra personalidad, a no hallar salidas a los laberintos en los que podemos entrar con gran ilusión pero que quizás sean fracasos.

Lo cierto es que a pesar de que es inevitable barajar diversas opciones al pensar fríamente qué camino tomar porque nos vimos en la misma o parecida situación en otro momento y erramos tal vez en cierto punto de nuestra vida estaría bien meditar menos y lanzarse al ruedo de la vida si así nos lo susurra esa vocecilla interior, pero las personas que aprendemos las lecciones nos volvemos cautelosas, algunos no aprenden y repiten patrón de por vida caen sin haber logrado levantarse de la zancadilla anterior.

Todos tenemos derecho a dar y esperar nuevas oportunidades de disfrutar lo mejor de la vida, pero nos frena cuando llega ese aroma a dudas, inconscientemente colocamos barreras difíciles de superar siempre pensando que si tiene que ser será pero no pensamos en que nosotros también debemos ser un tanto flexibles e intentar entre abrir esa verja hacia lo que pueda llegar sin bajar la guardia pero dejando unos puntos suspensivos para ir viendo si merece la pena dar vía libre a lo que pueda depararnos esa situación.

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Momentos de vida

 

La vida es como un río que fluye por su cauce hasta llegar al mar, en ese transitar se unen afluentes algunos  comparten su paso otros desvían hacia otros caminos o llegan a su mar, son etapas, momentos que nos enriquecen como seres humanos.

Lo esencial es valorar cada instante, situación, vivencia reflexionar  lo que se ha sentido en cada momento porque la vida se construye de momentos, es como un puzzle en el que toda pieza ocupa su lugar, los contratiempos, malas épocas son hacen crecer por sus enseñanzas, aunque hay personas que en lugar de aprender simplemente lo  utilizan como bandera ante la gente con la creencia errónea que el victimismo abre puertas cuando hay que  entender el mensaje que nos deja y seguir avanzando con más fuerza y valor, las experiencias gratificantes nos aportan momentos que merecen la pena disfrutar duren lo que duren, en  los que sientes la vida recorrer todo tu ser y das las gracias al universo porque no todo son piedras en el camino.

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Las mariposas de las ideas

En algún momento todos necesitamos desconectar de las prisas de una vida loca como solemos llevar, cada uno buscamos el modo que más se adapta a nuestro modo de ser de pensar de sentir, algunos necesitan del bullicio de una sala de baile, perdiéndose entre el gentío y la música,  también  el sonido del mar, practicar deporte o cualquier hobby los videojuegos, el cine,  otros la la paz de la soledad momentánea  nos relaja  y  aleja  del entorno dejando fluir la inspiración que nos permite dar vida a aquello que nace de nuestro interior plasmandolo en forma de letras.

Los que disfrutamos escribiendo con  poco  nos basta para sentir revolotear las mariposas de las ideas en nuestro interior, el  trino de un pájaro, una flor, una sencilla palabra de afecto o una sonrisa, un paseo por la naturaleza donde el silencio único sonido que se escucha y el sol  compañero incansable de camino, el aroma a  hierba fresca, nos pueden trasladar a un mundo rico en ideas despertando la necesidad de crear que va en nuestra esencia y forma parte de nuestra vida además de ser una  vía de escape ante la monotonía  y el estrés cotidianos

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Esa otra vida

 

No siempre la vida está ahí fuera, en ocasiones sientes la necesidad de aislarte y conversar contigo, no necesariamente en busca de nada simplemente para disfrutar de esa placidez interior que tanto bien hace.

Cada persona tiene un mundo interior muy rico, pero no todos sabemos pasear por ese tranquilo lugar solitario y silencioso, se teme a lo que encontremos no sea de nuestro agrado que no es más que una parte de nosotros, miedos, carencias, negatividad, imperfecciones a las que enfrentarse e intentar solucionar creciendo humanamente. Si somos capaces de dedicar un tiempo a ese viaje a esa vida interna quizás enfrentaríamos nuestra realidad de otro modo valorando cada situación como merece con la madurez de cada etapa de nuestra existencia.

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Conocer o tropezar

 

Las vivencias nos dan la opción de no diría conocer sino más bien tropezar con personas muy distintas, algunas sí que podemos decir que las conocemos y tratamos con mucho gusto, aunque sea temporalmente, ya se sabe que no todos los que nos ayudan a escribir nuestra historia, aunque sea un par de renglones se quedan en nuestro entorno, a otras las que son tropezones, sin apenas roce sabe cómo son y como no te aportan nada tan solo intentan invadir tu paz con su toxicidad las alejas en cuanto sientes que esa negatividad te hace daño, absorbe tus fuerzas, antes de que perjudique tu salud emocional es mejor volar. Estas personas siempre se creen poseedoras de la sabiduría y razón cuando su ignorancia les impide vivir en un mundo real, se nutren de hablar o mejor mal hablar de otros a los que consideran distintos, tampoco se molestan en saber si lo que hace diferentes a esas personas les puede enriquecer humanamente, algo que tampoco les preocupa mínimamente, se aferran a una absurda eterna adolescencia mental en su manera de vivir y ver la vida, su único objetivo es pasarlo bien, en cualquier época de la vida se viven buenos momentos que se adaptan al momento en que nos encontramos, cegándose a la realidad, disfrutan siendo protagonistas con sus miserias personales que no siempre son sucesos de importancia, de minucias hacen un mundo con el tipico ´por que yo`, `y yo`,´a mí´, tienden a la burla fácil, lo cierto es que cuando desaparecen te sientes libre, a pesar de que no te arrepientes de haber pasado entre ellos, como se dice de todo se aprende, prefieres seguir tu camino hacia donde sea en paz aunque sea en soledad pero con coherencia.

Magda

Reflexionarse

Los días pasan veloces, en ocasiones incontrolables, el trabajo, la familia, las obligaciones domésticas, intentas dejar tiempo para tus aficiones, las que te ayudan a evadirte de la rutina y relajan tu mente de estrés, de vez en cuando dejar tiempo para viajar a tu interior con la intención de aclarar dudas, hallar porqués, en especial cuando te sientes ‘baja de pilas’.

Tú te conoces mejor que nadie, te alarmas cuando todo se te hace cuesta arriba, una pequeña intromisión en tu espacio te es molesta, te miras al espejo tu rostro no es el de siempre, es el momento de dedicarte a ti, intentar saber que está pasando ahí adentro, necesitas aislarte, no hay que temer lo que descubras sabes que es positivo, de esa visita te enriquecerás, te toparás con características tuyas gratificantes, otras no tanto, quizás esas son las que te incomodan , pero inconscientemente tú las ignorabas, esas son a las que hay que dedicar momentos de reflexión a intentar pulirlas o quizás corregirlas, te ayudará a ser más tú plenamente, porque como se suele decir ‘la hojarasca nos impide caminar con seguridad´.

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